¿Pañal de tela o desechable? Una decisión importante
September 9th, 2009![]() EFE ¿De tela o desechable? Cada pañal tiene sus ventajas. |
Francisco Galindo, EFE
No hay consenso sobre si resultan más idóneos los pañales desechables o los reutilizables, si bien diferentes asociaciones ecologistas sostienen que los primeros contribuyen al incremento de la contaminación del medio ambiente.
Aunque los pañales desechables están por todos lados, los de tela tienen muchas ventajas sobre los desechables. El algodón es una fibra natural que previene la aparición de reacciones alérgicas; permite también la transpiración de la piel y es recomendable que en los primeros 18 meses del bebé su piel sólo esté en contacto con fibras naturales.
El pañal de tela permite la circulación del aire, así la piel puede transpirar, lo que acaba por evitar rozaduras y alergias. Según el sitio especializado en bebés BabyCenter.com, el concentrado de amonia que se produce en la orina y la materia fecal son responsables de otro tipo de alergias.
Los bebés aprenden más rápido a ir al baño, ya que aprenden antes a diferenciar entre lo húmedo y lo seco.
Las escoceduras e irritaciones de la piel están a la orden del día en los recién nacidos, sobre todo los que tienen una dermis más sensible. La única fórmula efectiva para evitar estos problemas es la higiene permanente.
Los llantos de los bebés obedecen siempre a una razón, El problema es saber interpretarlos. La mayoría de las veces los llantos se desatan debido a que el infante se encuentra incómodo, bien porque tiene gases, le duele algo, tiene hambre, o porque está sucio o mojado.
En este último caso, la higiene y el cambio de pañal sucio por otro limpio constituyen la fórmula ideal para que el bebé cese su rabieta de inmediato. No debe olvidarse que un niño pequeño necesita cambiar de pañal cada tres o cuatro horas.
La vigilancia del pañal es, por otra parte, condición indispensable para evitar que las escoceduras y demás afecciones cutáneas deriven en problemas más serios y se cronifiquen.
La súper niñera Jo Frost en su libro Ya eres mamá recomienda cambiar el pañal del bebé lo más a menudo que se pueda, ya que cuanto "más limpio y seco, menos irritaciones sufrirá".
Vigilar irritaciones
También recuerda Frost que es muy importante vigilar los pañales si la alimentación del pequeño es a base de biberones, debido a que ésta aumenta la posibilidad de que surjan irritaciones.
Otra cuestión es la dificultad del cambio de pañal, sobre todo en madres primerizas, una operación que requiere cierta pericia ya que el bebé no suele parar de moverse cuando se le está cambiando y es muy importante que quede todo bien ajustado para que no haya escapes de pis o de heces.
Consejos prácticos
Sean de celulosa o de tela, a la hora de cambiar los pañales hay que tener en cuenta una serie de consejos prácticos recomendados por la Asociación Internacional de Pediatría.
- Asegúrate de que tienes a mano todo lo que necesitas antes de iniciar el cambio de pañal.
- Comprueba que el cambiador en el que va a colocar al bebé tumbado boca arriba esté limpio con el fin de evitarle posteriores infecciones vaginales y urinarias.
- Desprende el pañal sucio. Si el bebé es varón es posible que te rocíe de orina en cuanto sus genitales queden al aire. Para evitarlo, conviene que le pongas el pañal limpio inmediatamente después de quitarle el sucio. Es conveniente también en ese momento apartar cuanto antes el pañal sucio para evitar que el bebé meta el pie en la suciedad sin querer.
- Limpia los genitales con una toallita húmeda desechable (de delante hacia atrás, si es niña, para evitar infecciones vaginales) a poder ser hipoalergénica. Procurea pasar bien la toallita por todos los pliegues de la piel pero intente sustituir a veces estas toallitas por algodón humedecido en agua templada.
- Seca bien con la toalla de baño y procura no olvidar repasar ningún pliegue de la zona inguinal.
- Si observas irritación en la zona utiliza una pomada específica y deja la zona al aire durante un rato.
- Coloca el pañal elevando ligeramente al bebé y sujétalo de forma que quede lo bastante ajustado como para que no se escape nada, pero no lo hagas de forma que el niño quede incómodo por sentirse demasiado apretado. Si el bebe es niño, procura que el pene quede hacia abajo dentro del pañal para que no se moje la ropa interior cuando se orine. Si el obligo aún no se le ha caído, asegúrate de que el pañal no se lo tapa.











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